La coca de San Juan deriva del roscón con huevos que se comía antiguamente: un dulce de forma redonda, que era una reminiscencia clara del culto al sol. En sus inicios, las cocas que se consumían en esta festividad se amasaban en casa y se llevaban a los panaderos para que las cocieran. Típicas de Cataluña y algunas zonas de la Comunidad Valenciana.



